“A ver Esperanza…

¡Hola a todos mis queridos amigos!

Llevo bastantes semanas ausente. Lo sé. Fatal, fatal y fatal. ¿Pero no me digáis que no os alegra verme?

Aquí os dejo un pequeño vine que hice en un momento de aburrimiento máximo y que me hizo reír muchísimo. ¡Espero consiga sacaros una sonrisa!

(Por favor, absteneos de comentarios críticos feministas, machistas o de ideales; pues sólo me gusta la voz de la mujer de telenovela y la forma en la que lo dice. NO LA FRASE.)

Por cierto, si os gusta, podéis compartirlo por redes sociales como Twitter, Facebook, Instagram o rebloguearlo en tu blog. ❤️ ¡Un beso enorme a todos!

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He vuelto 🙋🏼

¡Buenos días compis!

Ya sí que sí. Absoluta y plenamente he vuelto. Llevaba unos días bastante desconectada y hoy puedo retomar mis pasiones.. ESCRIBIR Y LEER. Iré poquito a poco, leyendo todo lo que WordPress me deje, curioseando en los blogs que más sigo, actualizando el reto semanal, agradeciendo premios, etcétera. ¡Un montón de cosas!

Agradezco a esas personas que me han mandado comentarios de ánimo y de buenas palabras. A quien ha tenido la amabilidad de pararse a leer mis “breves” y pocos posts aún sabiendo que no podía parar a leer los suyos. Agradeceros a todos pues hice mi blog a finales de febrero (sin conocer nada esto), a principios de abril comencé a escribir y ha conoceros un poquito y me habéis acogido súper bien, me habéis brindado ánimo, y sobretodo, me habéis dado gran parte de vosotros con vuestras escrituras. ¡Un beso enorme a todos y GRACIAS!

I’m sorry!

Hola compis. ¿Cómo estáis?

Debido al poco tiempo que tengo en estos momentos, a unas cosillas personales que me imposibilitan pararme mucho al blog, estaré un poco ausente hasta mañana, eso espero.

Discúlpadme aquellos que esperan el ganador del reto, los relatos y bueno, si alguien echa de menos mis publicaciones. Lo siento de corazón.

¡Prometo volver con más dedicación y esfuerzo mañana! Mil besos a todos.

Pablo Neruda dijo en su poema XV:

Después de diez años

Pues eso, que a veces te sientes demasiado fría, demasiado rencorosa. Ese es mi caso. Pero qué haces cuando tienes 10 años y tu hermano desaparece de tu vida sin darte explicaciones y en el peor momento que has vivido jamás. 

¿Sabéis lo que yo hice? Al principio, sentí pena, dolor, confusión, abandono, incluso decepción de mí misma (si, con 10 años). Echaba de menos esa única figura masculina que me felicitaba cuando sacaba buenas notas cuando era más pequeña, o que simplemente, me compraba chuches.

Después empecé mi adolescencia, ahí noté vacío y soledad. Un hermano mayor que te protega, que te cuide, que te acompañe y te dé consejos. Pero aprendí a vivir sin él. Casi nadie de mis amistades habían oído hablar de mi hermano (sabían que existía) pero nunca me paraba a comentar o pensar en ello.

El año pasado, de peculiar manera, encontré a mi hermano a través de Facebook. Me sentí descolocada, joder, no había cambiado nada. 10 años más viejo, más calvo y menos delgado. Los años pasan y ahí estaba, mi hermano. Para resumiros un poco, vino a Granada, estuvimos los hermanos juntos e intentamos dejar los errores y el rencor atrás, pero claro, hay cosas que no puedes olvidar tan rápido. Y aquí sigo, intentando excusar todo para no volver a perderlo. O quizá, que no me pierda él.

Hoy, he pensado en ello. No puedo decir que ha hecho la función de hermano mayor, no puedo decir que ha estado ahí porque mentiría. Es mi hermano de sangre, llevamos un año intercambiando llamadas, mensajes y viéndonos (de meses en meses) pero nada más. Puede sonar frío, si. Puede sonar rencoroso, también. Pero es así, lo quiero. Amo a sus hijos y lo voy a ayudar en todo lo que pueda. Yo sí voy a estar ahí siempre, para lo que necesite pero… Me falta tiempo, un poco de tiempo. O más interés por su parte, ya que, ya no soy una niña. Ya no voy a llorar ni a decepcionarme. Quien quiera estar a mi lado que esté, quien no… Ya sabe cuál es la solución.

Mi humilde relato.

Pues hoy voy a dejar también mi relato para unirme con vosotros al reto, aunque no participe, os muestro mi idea. Aquí está:

AMANTES

Somos dos fogosos amantes huyendo de la normalidad de la sociedad. De los tópicos y de la muchedumbre hipócrita que alborota las mentes. Nos hacen seres flácidos que necesitan la aceptación de los demás para ser felices. Por eso intentamos que nada sea imprescindible en nuestras vidas, tan sólo el uno para el otro. Y las empanadillas de Galicia, que están muy buenas.

Inocente

  1. Que está libre de culpa o de pecado.
  2. Que no tiene malicia, mala intención o picardía.
  3. Que es ingenuo y fácil de engañar.
  4. Que no daña o es inofensivo. (Adjetivo)

La mayoría de personas de mi alrededor me definen como una persona muy inocente. Algunos me lo dicen como halago, otros hasta parece que se enfadan.

Soy inocente tanto en positivo como en negativo, y es que todas las cosas tienen su lado bueno y su lado malo.

En este caso, el lado bueno es: soy inocente porque no tengo malicia alguna, soy “buena niña” y soy inofensiva. El lado malo es: soy fácil de engañar, bastante ingenua y en algunas situaciones, con poca picardía. 

¿Qué pasa? Que a veces, me cuentan muchos cuentos y me los creo. ¿Qué pasa? Que a veces, no pienso tan mal y tiene que venir alguien a decirme “Lidia no es eso, es esto.” Y es en plan, imposible…

Pero bueno, lo importante es que me gusta ser inocente en algunos temas.

Posdata: mañana os enseñaré los relatos de los que han participado y mencionaré al ganador. Gracias por los que se han animado. 👏🏻

Libertad

Libertad, que palabra tan grande, tan extensa e importante que, a veces, poco respetamos. ¿Qué sería del mundo si no pudiésemos decidir y elegir por nosotros mismos?. Y hablo en general, porque creo que es importante ser libre de pensamiento, de creencias, de forma de vestir, de hablar, de ser… Quien tiene derecho a decirme a mí que debo de creer en un Dios, que debe de gustarme el fútbol, que debo vestir a la moda, que debo de ser “normal”, “correcta”. ¿Por qué alguien tiene que juzgar mi forma de ver la vida?. Libertad, aún ausente en este siglo XXI.

A mí me toca imaginar.

Íbamos por el mundo tan sin darnos cuenta de lo que pasaba, íbamos sin miedos, sin preocupaciones ni altibajos. Éramos felices jugando al escondite o a las canicas. Nos reíamos por todo, y nuestro mayor problema era que mamá prepara para comer verdura o que papá descubriera las pinturas de la pared. 

Bonita infancia quien lea esto y recuerde esos momentos porque los vivió.

A mí me toca imaginar. (Aunque también tengo recuerdos buenos)

Fotos desde mi IPhone:

“Hasta que no hayas amado a un animal, una parte de tu alma seguirá dormida.”