LO QUE PIENSO DE LA VIDA.

“Algunos días la nostalgia se estira hasta enroscarse en tu cintura como un vestido nuevo. Hoy, por ejemplo, que te ha dado por recordar, aún en la cama, aquel poema que hace años te envié en un SMS:

Sólo tus ojos

clavados en mis ojos.

Lo demás, sombra.

Después frunces el ceño y, mordiéndote el pelo, me preguntas cómo veo las cosas con el paso del tiempo, qué es lo que pienso de la vida ahora. ‘Me lo pones muy fácil’, te contesto, ‘pienso lo mismo que pensaba entonces: Para hablar de la vida basta hablar de tus ojos’Tú sonríes y buscas mi mirada y tus ojos se clavan en mis ojos y, por eso, ninguno de los dos vemos cómo la nostalgia se lame las heridas de vuelta al cesto de la ropa sucia.”

img_2083

Anuncios

Microcuento:

“Entonces ella le dijo: Yo no quiero que le des sentido a mi vida, yo quiero que me hagas perder los sentidos de un sólo golpe.

Él era un boxeador que no entendía mucho de metáforas.”


No se puede ser romántico con cualquiera.


A mí me toca imaginar.

Íbamos por el mundo tan sin darnos cuenta de lo que pasaba, íbamos sin miedos, sin preocupaciones ni altibajos. Éramos felices jugando al escondite o a las canicas. Nos reíamos por todo, y nuestro mayor problema era que mamá prepara para comer verdura o que papá descubriera las pinturas de la pared. 

Bonita infancia quien lea esto y recuerde esos momentos porque los vivió.

A mí me toca imaginar. (Aunque también tengo recuerdos buenos)

Hay días, y días…

Ayer no fue nuestro mejor día. Tuvimos una caída con la moto (estamos bien dentro de lo normal, más bien fue el susto). En casa estábamos charlando cuando salimos a guardar la moto a la cochera, cuando nos dimos cuenta de que habían intentado robarla (dirección doblada, huevo abierto, más bien fue el susto). Guardando la moto, encontramos a un perro perdido y desorientado (un boxer precioso y súper obediente). Paseamos por nuestro pueblo para ver si encontrábamos a su dueño, o si el mismo perro nos llevaba a su casa. Nos dirigió a una vivienda y al ser las 3 y pico de la madrugada decidimos dejar una nota (con mi teléfono para que nos llamaran si eran ellos los dueños). Llegamos a casa, le dimos de beber, de comer, le pusimos un lugar para dormir e intentamos descansar dentro de lo que cabe.

Hoy, nos llamó la mujer de la vivienda, el perro no era suyo. Decidimos sacarlo a pasear, darle de comer de nuevo y buscar por las redes por si alguien había anunciado la pérdida. Decidimos llevarlo al veterinario, tenía chip y pudimos encontrar a su dueña. Cuando llegó me sentí tan feliz de ver la emoción y las lágrimas que acompañaban a sus ojos, que algo en mi pecho me dijo que había hecho una obra buena, la mujer muy agradecida nos abrazó.

Estoy contenta, porque sólo tenemos unos pequeños dolores, algún que otro hematoma y alguna que otra herida. Contenta porque no consiguieron robar la moto y ya está medio arreglada. Muy, muy contenta porque nuestro querido amigo “Yaco” (así lo apodamos), pero se llama Boston, está feliz con sus dueños y en su hogar.

Estamos felices, porque ayer no fue nuestro mejor día pero todo pasa por algo, todo nos enseña, nos hace crecer como personas. 👏🏻

Microcuento:

“La lluvia le lavó el alma. El rayo cerró la herida y el trueno… El trueno le despertó retornándole a la vida.”

VIDA

“Después de todo, todo ha sido nada, a pesar de que un día lo fue todo. Después de nada, o después de todo supe que todo no era más que nada.

Grito: ¡Todo!, y el eco me dice: ¡Nada!. Grito: ¡Nada!, y el eco me dice: ¡Todo!. Ahora sé que la nada lo era todo, y todo era ceniza de la nada.

No queda nada de lo que fue nada. (Era ilusión lo que creía todo y que, en definitiva, era la nada.)

Qué más da que la nada fuera nada si más nada será, después de todo, después de tanto todo para nada.”

José Hierro

Maldito infeliz

20/03/2012

Fuimos a una fiesta de disfraces, pero sin disfraz. Mis amigas y yo somos un poco locas, ya sabéis, nunca nos enteramos de nada. Aunque de la fiesta sí, por supuesto. Llegamos a esa casa, que no era casa, si no una mansión (nunca había visto nada igual, parecía una casa sacada de las películas americanas). Aquella fiesta era un descontrol, música a toda pastilla, bebida (mucha bebida), gente saltando como locos, etcétera. Toda una copia de American Proyect X.

Mis amigas y yo fuimos a bailar, al cabo del rato empecé a sentir que mi cuerpo necesitaba algo de hidratación, así que decidí ir a pedirme una copa. En la barra, había un chico bastante alto con una máscara tapando su cara, que me invitó a la copa y me preguntó cuál era mi nombre. Le respondí: -Si en toda la noche no consigues saberlo, te doy mi número de teléfono y mi nombre. Él solamente sonrío. Me despedí con un guiño y me fui a seguir bailando con las chicas.

Habían pasado horas y horas y no parábamos de reír y de brincar hasta que me entraron ganas de vomitar (supongo que fue la copa). Me dirigí sola al baño, mareada, sin ver muy bien a las personas con las que me cruzaba, empezaron los sudores, el temblor, el calor y el frío al mismo tiempo, y las ganas de caerme al suelo.

Recuerdo que alguien me ayudó a sentarme sobre la tapa del retrete, sopló sobre mi cara y me desabrochó la camisa. Mis amigas dicen que me encontraron en el baño, tirada en el suelo, y que me llevaron a casa.

27/03/2012

Llevo días durmiendo muy mal, tengo bastantes molestias en mi cuerpo, sufro pesadillas continuas y por todos lados veo máscaras. ¿Será el chico de la fiesta? Al final no le dije mi nombre. 

01/05/2012

He recibido un mensaje:

Tu nombre es Leticia y apunté tu número de teléfono mientras te follaba, claro, ni te diste cuenta, estabas tan drogada con la pastilla que metí en tu copa. Qué ingenua, ¿lo pasaste bien?.

Fui drogada, violada y humillada. Fui usada como un objeto. Apenas me vienen imágenes horribles y repugnantes a la mente. No puedo parar de llorar… ¿Por qué a mí? No quiero salir a la calle, no quiero salir de mi habitación. Me siento sucia, utilizada, vacía y rota. Maldito infeliz, me ha destruido la vida.

Todos tenemos problemas

Todos tenemos problemas. No podemos poner grados a los problemas, es decir, uno no es mayor ni menor que otro (en nuestra piel sí, pero en la de los demás no). Porque quizá para mí que se me rompa una uña, es una tontería pero para otra persona es una “putada”. Quizá para mí que mis padres no me den 20 euros para el fin de semana es una tontería (nunca me han dado un céntimo) pero para un adolescente es sumamente una catástrofe. Vivimos diariamente con pequeñas piedrecitas que debemos saltar, pequeños baches que debemos esquivar.

Nos sumergimos siempre en el mundo de los problemas, del “todo me pasa a mí”. Pero no deberíamos de pensar así. Yo por ejemplo, tengo unos padres que desde que nací no han hecho la función de padres, que decidieron seguir su vida de calle, alcoholismo, etc. Antes que cuidar a sus hijos pero reflexiono y pienso… ¿Y esos niños que viven en la calle, que no tienen para comer, que sufren leucemia o cualquier otra horrible enfermedad?, ¿qué hay de esos niños que sufren la esclavitud sexual o que se viven en lugares de armas y guerra con apenas 6 años?.

La pobreza, la guerra, la desigualdad, el hambre, la esclavitud sexual, las enfermedades, … ESO SÍ SON PROBLEMAS SERIOS.

Seamos justos, seamos humildes, tengamos empatía. Todos tenemos problemas, vamos a afrontarlos, vamos a luchar por salir de ese pozo del que hay salida, veamos la luz y digamos: se puede con esto y con mucho más. No juzguemos, sólo tendamos la mano a aquellos que no puedan solos, ayudemos al otro porque algún día nos puede hacer falta a nosotros algo de ayuda.